El Tigre Gente y sus hijos

 

 

 

Esto sucedió hace mucho tiempo en la época de la Casa Suarez  en la región del Beni.

La familia Noza ya estaba establecida en una loma que llamarón La Lomita de Noza. Don Alejandro Noza era el curandero más importante del lugar, lo llegaban a visitar mucha gente de todos los lugares de las comunidades de la Ribera del Rio Mamoré.

Don Alejandro era muy conocido porque sabía curar todo mal estar en los Huesos  y las enfermedades extrañas la remediaba con yerbas medicinales pues se rumoraba que él podía hablar con las plantas las cuales les decían como usar de ellas.

Por otra parte existía un hombre conocido como el TIGRE GENTE aquel era muy malo solo vivía para hacer maldades, algunas personas le pagaban para que haga un hechizo  y mate a aquellos que odiaban, pero todos los que eran afectados por su brujería acudían a Don Alejandro para que los sanara.

Paso algún tiempo y el tigre gente se dio cuenta que toda la gente que tenía que matar con sus hechizos malignos no morían, entonces fue  cuando escucho de don Alejandro Noza quien era que sanaba a toda sus victimas del Tigre Gente, esto lo puso muy molesto ya que no tardaron los reclamos de los que pedían sus servicios al brujo, el muy enfurecido salió de su casa de lo profundo del bosque y fue a ver a don Alejandro a su casa.

Cuando llego a la comunidad lomita de Noza se encontraron:

Don Alejandro: “¿Así que voj sos al que le temen mucho? El que es Tigre Gente”

 

 

El Tigre Gente: ¡Si soy yo…! Pues he sabido que voz has intervenido con mis trabajos y he venido para advertirte.

Don Alejandro: ¡Que tienes que advertirme! Yo solo hago mi trabajo que es sanar a los que me piden ayuda ¡Pues es mi trabajo!

El Tigre Gente: ¡Voj has hecho que no cumpla con el mío!

Don Alejandro: Los poderes que se nos han dado son muy diferentes, pero no creo que matar a las personas este bien, más bien deberías tú también.

El Tigre Gente: ¡No vine a que me aconsejaras, solo vine a decirte que no te metas más en mis asuntos o me las pagaras!.

Don Alejandro: ¡Espero que lo hagas yo no te tengo miedo más tú también cuídate porque lo lamentaras!

El Tigre Gente: ¡ya lo veremos…!

 

El Tigre Gente se retiró de la casa de don Alejandro la Gente que llego al Brujo Tigre Gente que salía de la casa de don Alejandro, pensaron que le avía hecho algo al curandero la gente quedo muy temerosa y el Tigre Gente solo se alejó de la comunidad diciendo: ¡Este conocerá lo que yo puedo hacer!

Al rato salió don Alejandro de su casa a preguntarle qué había sucedido y porque el tigre gente estaba aquí

Don Alejandro: ¡Cálmense lo que pasa es que está enojado porque yo he curado a muchos de ustedes que han sido hechizados por él y los he curado, pero él no me da miedo!

Los comuna ríos se pusieron a comentar y muy preocupados porque el Tigre Gente buscaría vengarse.

Mientras tanto el Tigre Gente al llegar a su casa llamo a sus tres hijos que tenían el poder de convertirse en Tigre y ellos acudieron al ver a su padre.

El Tigre Gente: Hijos los he llamado porque tengo un asunto muy importante puej hay un curandero en lomita de Noza que se ha metido todo este tiempo en mis trabajos, irán a la comunidad robaran su ganado y destruirán sus casas…

Ah ! pero sean cuidadosos irán los días que yo les diga.

Ya había pasado algún tiempo y en la comunidad estaba todo en paz ya habían llegado los días de la fiesta del lugar donde tuvo una gran celebración donde hubo jocheo de toro, palo ensebau y todo los comuna ríos se concentraron en la fiesta.

El mismo día los hijos del Tigre Gente están asechando al ganado destruyendo todo a su paso matando muchas vacas, un niño que los vio como esos tigres feroces mataban y destrozaban, vio que uno de ellos se convirtió en hombre y quemo las casas de motacú, aterrado fue alertar a la gente y para cuando la gente llego ya era demasiado tarde avían algunas casas ardiendo en llamas y bastante ganado muerto.

Algunas personas murmuraron que eso era obra del Tigre Gente y sus hijos_ i¿Qué haremos ?!_ Exclamaban_ sabemos que ellos no pueden morir y son fieras cuando se transforman en tigre.

Ya en esta época existían las armas de fuegos y en la comunidad avían dos salones y ambas la pusieron a disposición de la comunidad.

Noches después del primer ataque los hijos del Tigre Gente volvieron atacar muy tarde de la noche, pero en esta ocasión los comunarios estaban preparados cuando llegaron los tres tigres mataron el ganado fue entonces cuando los tiradores les empezaron a disparar llegaron alcanzar a uno de los tigres con tres tiros matándolo al ver esto los otros huyeron y unos de los tigre hablo diciendo: ¡volveremos porque no podrán acabar así con nosotros!

Los comunarios recogieron el cuerpo del tigre muerto y lo colgaron del árbol más grande que avía para que la gente lo viera al pasar, pero ya amaneciendo el cuerpo desapareció como por arte de magia y todos quedaros con mucho miedo.

Don Alejandro: ¡Así que es verdad que estos tienen más de una vida! En otras comunidades dicen que nunca pudieron matarlos y les metieron más miedo a todos.

“Pero no se preocupen la próxima vez estaré con ustedes y yo me encargare de matarlos porque se cómo hacerlo”

Algunas lunas nuevas habían pasado, don Alejandro con un grupo de hombres siempre preparados esperaban a los tigres ya una noche muy tarde los vieron, pero esta vez lo tigres atacaron de diferentes partes y nuevamente los tres tigres estaban allí otra vez incluyendo al que habían matado.

Los hombres empezaron a disparar a dos de ellos porque atacaron al ganado pero el tercero se entró a las casas destrozando todo hiriendo a mucha gente personas mayores y niños y a este fue que concentraron más los disparos logrando herirlo gravemente hasta que cayo los otros que también estaban heridos salieron huyendo, don Alejandro rápidamente fue a donde el tigre estaba caído y le pregunto_ ¿Qué ganan haciendo esto? _ El tigre solo se reía _ i Mi padres te matara si es que me llegas hacer algo! _ el tigre murió y don Alejandro saco una pequeña bola que el mismo había hecho con algunas yerbas y se la metió a la boca del tigre y lo amaro del cuello con una cuerda que él había tejido y luego con la misma cuerda amarro los genitales del tigre, la gente lo miro sorprendidos pensando porque hacia eso.

El cuerpo del tigre lo llevaron y lo colgaron del árbol donde habían colgado al anterior y una persona pregunto _ ¿No desaparecerá como el anterior tigre?

Don Alejandro: “No se preocupen, lo que le he hecho no ara que desaparezca hasta que el verdadero muera de verdad, le he puesto esa bola en la boca para cuando reviva él no pueda comer en el cuello le he amarrado para que ni el agua pase por su garganta y en los genitales para que no pueda orinar y con esto cause una muerte rápida.”

Fue así como sucedió el cuerpo del tigre no desapareció y días después por fin desapareció y todos comentaron_ ya abra muerto el hijo del tigre gente. Con esto los comunarios quedaron más tranquilos, pero don Alejandro menciono “si esto paso el brujo tigre gente vendrá personalmente a vengarse así que no hay que estar tranquilos.”

Dicho y hecho después de que el cuerpo del tigre desapareció se prepararon por si venían los otros hijos y el padre a cobrar venganza. Ya fue en esos días que una noche de tensa espera se escuchó un bramido muy fuerte que hiso temblar al bosque y muchos animales gritaban de susto puej era el viejo brujo convertido en tigre que venía a la comunidad a vengarse porque uno de sus hijos había muerto. La gente quedo muy asustada porque los tigres se escuchaban más agresivos y empezaron atacar directamente a las personas y así se desato el pánico a la comunidad, don Alejandro les dijo a los tiradores disparen a la cabeza de los tigres para detenerlos pero concéntrense más en el más grande, aquel que tiene una cicatriz en la cara el es el padre y es el más agresivo así que no lo perdonen. En toda esa gran conmoción destruyeron casas cercas y llegaron a matar a dos hombres  y mucha gente herida quedo pero al final pudieron matar a dos tigres, pero las buenas noticias era el tigre con la cicatriz está allí muerto uno de los tigres escapo muy mal herido.

Don Alejandro rápidamente amarro a uno de los tigres como al anterior para matarlo pero el tigre con la cicatriz solo le amarro sus genitales con la cuerda especial echa de pelos de un animal y dijo y esto es para que tardara en morir y así los llevaron y colgaron los cuerpos en el árbol.

Días después don Alejandro salió de comunidad a visitar la casa del brujo tigre gente, que estaba en lo profundo del otro, camino mucho hasta llegar a una pequeña casa donde encontró a un hombre muy enfermo.

El Tigre Gente: ¡¿Qué haces aquí?!¡Desgraciado quieres ver como estoy muriendo!

Don Alejandro: ¡No! Nada de eso vine a ver si habías reflexionado, pero veo que no en verdad

El Tigre Gente: ¡ ja que creías! acepto que me ganaste no pensé que supieras como matar a un Tigre Gente, pero no me arrepiento de mi vida!

Don Alejandro: ¡Eso veo! Te dejare así. Pero ahora sabes cómo sufre la gente y cuanta gente mataste con tu magia, ahora ya es tu fin y aun no te arrepientes, entonces te dejare morir para que no hagas más maldades.

El Tigre Gente: “¡Maldito mataste a mi hijo más rápido a mí me dejas sufriendo no puedo hacer mis necesidades y tampoco puedo moverme!” ¡Mátame de una vez!

Don Alejandro: “Me voy, tu propia maldad te matara ya aprendiste que ahora y siempre alguien ara contra a las maldades descansa”

Entonces don Alejandro partió del lugar dejándolo morir al Tigre Gente, regresando al lomita de Noza y nunca más fueron atacados por el tigre gente hijo y la comunidad quedo en paz.

 

 

Narradores: Bernardo Noza Tamo y Nicolas Noza Moye