La Leyenda de la Laguna Isirerí

 

Hace un tiempo atrás cuando San Ignacio de Moxos era un pequeño pueblo, nació la leyenda del niño Isidoro y el Jíchi de la laguna.

Doña Petrona era una mujer mayor de edad que tenía un nieto de nombre Isidoro, solía llevar a su nieto a pescar en un curichi o pequeña posa de agua donde se podía pescar, utilizaba el taya`e (Es una especie de malla para pescar echa de hojas tejidas entre sí y con vejucos). Un día cuando salió con su abuela, Isidoro estaba pescando dentro del curichi y el niño se fue alejando de su abuela, ella no se dio cuenta que el niño había desaparecido, cuando lo busco para que saque los pescados no lo vio por ningún lado, entonces grito: “!Isidoro, Isidoro¡”. Luego escucho a Isidoro que decía: “!Meme, Meme (Mamá)¡”.

Los gritos de Isidoro se fueron alejando más y más, como que si estuviera entrándose a las aguas pero sin saber en qué parte. La abuela muy asustada corrió al pueblo a decirle a la madre de Isidoro, que él había desaparecido en el curichi y toda la gente fue al lugar, pero sabían que el Jíchi se lo había llevado al niño.

Paso el tiempo y el pequeño curichi se fue convirtiendo en una gran laguna, llena de vida, donde podían ir a pescar y tener agua muy limpia para que el pueblo pueda vivir. Los ancianos ignacianos agradecieron a Isidoro que se haya quedado en la laguna como el amo del Jíchi y por él se dio la prosperidad en el pueblo.

Se dice que Isidoro después que se quedó en la laguna, siempre le llevo peces a su familia, dejándoselo en un tacú todas las mañanas para que puedan comer y en especial a su abuela que tanto quería. Su abuela vivió mucho tiempo incluso fue la última en morir en su familia, pues dijeron que los peses que llevaba Isidoro para su abuela eran mágicos, por eso ella vivió mucho tiempo.

Por mucho tiempo se ha relatado que Isidoro sale y se deja ver, los ancianos lo consideran un gran líder porque cuida del pueblo. Los que lo han visto dicen que es un hombre ya anciano a veces se para en medio de la laguna, otras en la orillera en el taropal y en algunas ocasiones sale con su serpiente que es el verdadero Jíchi y él es su amo.

Hoy en día los ancianos dicen que Isidoro anda buscando a un niño para que pueda remplazarlo porque él ya es anciano, el Jíchi no le quiere hacer mucho caso y tiene que cuidar al pueblo pero está cansado. 

 

Narradores:

Antonio Coseruna

Felicia Nocubene 

 

 

 

Esta especie de serpiente con forma semi humana fue encontrada cerca de la laguna Isireri en el pueblo de San Ignacio de Moxos, cuya aparición fue motivo para despertar la curiosidad entre la gente y creer que era el joven de la leyenda de la laguna, muchas personas fueron a verla la criatura pero en un corto tiempo desapareció sin dejar rastro alguno, unos dicen que la llevaron a estudiar, otros dicen que la vendieron a unos extranjeros y por ultimo mencionaron que era falsa. Lo que se sabe es que no dejo rastro y a muchos dejo con deseos de conocerla.